lunes, 21 de octubre de 2013

NARRATIVA.-



RESUMEN DEL PRIMER RELATO DE "MÚSICA PARA CAMALEONES" DE TRUMAN CAPOTE

Música para camaleones.-  
          En este relato nos encontramos con una conversación en presente entre dos personajes. Pensamos que el que lo cuenta, es un narrador omnisciente, pero ya en el cuarto renglón descubrimos  que es el protagonista terstigo de la historia y el que interviene en diálogos a veces, evocadores, otras, comentarios del momento  y, a ratos, cuenta al lector, pequeños episodios que también a ella le vienen a la memoria. Ella, la interlocutora y para mí, también protagonista de la historia, es una aristócrata de unos setenta espléndidos años, dueña de una casa en Martinica, donde suele recibir a amigos de un importante nivel cultural y social. Alta y esbelta, de cabellos "oro pálido del ron"  (que no he podido por menos que entrecomillar" por estimar  ser un símil de una belleza poco común), como igualmente la frase  aludiendo a esa casa "graciosa y elegante, que parece hecha de encajes de madera"  Otro Símil de Capote inigualable.
          Permanecen los dos amigos, charlando en la terraza donde, como tratándose de un acto natural, se presentan de súbito,  tres camaleones verdes y ella llama la atención de su confidente expresándole su debilidad por esos animales ahorquillados y multicolor, que tanto aman la música. También le cuenta que su jardín se llena por las noches de mariposas nocturnas y una historia novelesca del chofer que le ha llevado hasta allí en el Mercedes verde oscuro.. En un intermedio, la señora se distancia hasta un salón con ventiladores de techo  y se coloca ante un piano bien afinado para deleitar a su amigo con una sonata de Mozart. Finalmente, una docena de camaleones entran correteando por el salón, absortos con la música de piano. La aristócrata deja de tocar golpeando el suelo. Tras el susto los versátiles animales huyen.
          Tras preguntarle en francés ¿c'est vrai?  como advirtiéndole que se de cuenta de lo que le pasa a ella. Él le dice que es muy extraño. La mujer le hace partícipe de que ahí todo es extraño, la isla, la casa, los fantasmas que aparecen en cualquier momento. Hay una serie de acontecimientos y pormenores  en este relato  de los que se deduce que esta bella y casi anciana mujer, a pesar de las amistades y los animales a los que alude, se siente tremendamente sola.  Incluso los amigos de ambos Claudine Paulot y Jackes Paulot, primer presidente del Tribunal de Apelación que , parecen fantasmas del pasado que por no ser partidarios de la pena de muerte, no han vuelto por Martinica, a pesar de ser sus habitantes serios pero pacíficos.
          Por unos momentos, el narrador y acompañante de la señora, se fija en un enmarcado espejo negro que según le explica, fue de Gaugin y lo poseyeron prestigiosos de la plástica. A través de este espejo con un fondo mágico lleno de matices sorprendentes, se vislumbra el crimen del compositor Marc Blitztein, amigo del narrador de la historia, cometido por dos marineros, y también, por supuesto, los ahorquillados camaleones, dispuestos en un orden militar, sumiso, amaestrados con las notas repetitivas de piano, son, sin duda alguna, los símbolos por excelencia de este gran relato, de Truman Capote.

   Tornasol
          
          

2 comentarios:

  1. Veo que te animas. Ale, ale, a perseverar.

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  2. Hola, creo que no tiene que ver nada con vuestros análisis (de ninguno de los cuatro), pero poco a poco lo iré intentando. Gracias, Hispaniola.

    Tornasol

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